Desde los años 60 Cáritas Diocesana de Zaragoza llevaba a cabo un trabajo muy importante entre la población que habitaba los suburbios de la ciudad y que habían emigrado del campo a la ciudad; también atendía Cáritas a transeúntes, ancianos, niños…
La pobreza y marginación de estas personas quedaba de manifiesto en las fotografías que se presentaron al concurso, que Cáritas convocó en 1970. Las fotografías que siguen son las ganadoras y finalistas de dicho concurso.
La denuncia de situaciones injustas y la sensibilización de la sociedad estaban ya presentes en este concurso.
Con el paso del tiempo surgiría, años después, el proyecto “La mirada de los jóvenes” que sigue la misma finalidad: denunciar y sensibilizar.