Análisis y reflexión14/06/2022

Presentación de la Memoria 2021 de Cáritas Zaragoza

Vivienda, brecha digital y acceso a rentas mínimas, principales retos

Con motivo de la celebración del Corpus Christi, Cáritas Diocesana de Zaragoza ha presentado la memoria de 2021, que muestra la labor de acogida y acompañamiento a las personas más vulnerables, además de las diversas acciones de intervención, sensibilización e incidencia.

Lo ha hecho, además, en el contexto de la nueva campaña “Somos lo que damos. Somos amor”, con la que queremos promover el amor por las personas, fundamentalmente las más pobres y excluidas de la sociedad, como eje transversal sobre el que se sustenta nuestra misión.

Durante un año en el que se ha observado el impacto socioeconómico de la pandemia en los hogares, hemos estado junto a las personas más vulnerables, defendiendo y luchando por sus derechos y su dignidad. Cáritas Diocesana de Zaragoza ha acompañado a 7.839 personas en 3.657 hogares. Por otra parte, las intervenciones de orientación, acogida y apoyo psicosocial fueron 6.450, a las que hay que sumar la entrega de 12.544 ayudas económicas directas a familias por valor de 1.956.055,30 euros. Además, a través de los programas de inserción laboral emprendidos por la Fundación por la Inclusión Social, acompañamos a 783 personas, de las cuales 107 consiguieron un empleo.

Por otra parte, Cáritas Zaragoza apoyó, en 2021, proyectos de cooperación internacional al desarrollo en Palestina y en Bolivia. Asimismo, colaboró con ayuda humanitaria en Palestina (Gaza), Haití, Venezuela y Etiopía.

Estos gestos de amor son posibles gracias al vínculo económico de muchas personas, empresas y entidades, que sostienen los proyectos de Cáritas. De hecho, un 77,01% de los ingresos proceden de donaciones (personas socias o donantes puntuales). En este sentido, queremos agradecer el apoyo de personas y empresas que, durante todo el año han estado colaborando con la entidad, con aportaciones regulares (haciéndose socias) o con donaciones y colaboraciones puntuales. Y, un año más, el agradecimiento más especial va dirigido al compromiso voluntario de 931 personas y la generosidad de las 6.175 personas socias y las 220 empresas y entidades colaboradoras, que permiten desarrollar cada día los programas y proyectos de Cáritas en la diócesis de Zaragoza.

Queremos agradecer el apoyo de personas y empresas que, durante todo el año han estado colaborando con la entidad, con aportaciones regulares (haciéndose socias) o con donaciones y colaboraciones puntuales.

Compromiso con la justicia social

Por otra parte, atendiendo a la información obtenida, podemos constatar que la pandemia ha venido a agravar las condiciones de vida de las personas que ya estaban anteriormente en situación de pobreza, empeorando cuestiones como el acceso a una vivienda digna o a ingresos mínimos e incidiendo en la cronificación de la pobreza. A esto se añade el sostenimiento de determinadas trabas (acceso a recursos económicos o digitales, situación administrativa) que dificultan el acceso a derechos básicos como el empleo, la vivienda o unas rentas mínimas.

Las realidades que en este contexto están desplazando a las personas más vulnerables de sus oportunidades de inclusión social son:

  1. Vivienda: Sin ingresos estables, como es la circunstancia de las familias que acuden a Cáritas, y en algunos casos, incluso, sin una situación administrativa regular, es muy difícil mantener y acceder al mercado de alquiler. Es en estos casos cuando las familias se ven obligadas a realquilar.

  2. Ingresos mínimos: Hemos observado dificultades de acceso a prestaciones básicas en determinados casos, así como una baja tasa de cobertura en situaciones de pobreza por parte de los sistemas públicos de protección social (Ingreso Mínimo Vital, Prestación Aragonesa Complementaria). Asimismo, hemos observado dificultades en el acceso al mercado de trabajo y un aumento de la precarización laboral.

  3. Brecha digital. La dificultad de acceso a herramientas digitales, a nivel de recurso o competencial, dificulta el proceso de solicitud y tramitación de prestaciones básicas, lo que supone una pérdida de oportunidades de acceso a derechos fundamentales, convirtiéndose de esta manera en un factor importante de exclusión social.

  4. Situación administrativa: Las condiciones administrativas de tránsito, llegada e integración de las personas que se han visto forzadas a movilizarse cruzando fronteras inciden en su realidad de vulnerabilidad y pobreza.

La información analizada refleja una creciente inestabilidad global, pero también nos demuestra que somos capaces de una solidaridad y una generosidad que se transforma en gestos concretos, en vida para otros. Los procesos de acogida, acompañamiento y sensibilización que llevan a cabo las personas que forman Cáritas ofrecen, en muchos casos, una respuesta de esperanza. Según los datos del informe FOESSA presentado a inicios de 2022, en ocho de cada diez hogares el nivel de activación, es decir, de predisposición a salir de las situaciones de exclusión, es alto, ya sea porque consiguen trabajar, porque estudian o se forman para mejorar su empleabilidad, o porque participan de programas de los servicios sociales o de entidades del tercer sector como Cáritas para avanzar en su salida de la pobreza o la exclusión.