Conoce Cáritas Zaragoza

Es el organismo oficial de la Iglesia para promover la acción caritativa y social en la archidiócesis

 Tiene por objeto promover, coordinar y fomentar la comunicación cristiana de bienes en todas sus formas y ayudar a la promoción humana y al desarrollo integral de todas las personas apostando por la solidaridad y la justicia social.

Conoce más sobre nuestros fines, constitución y organización en el territorio.

 

 

¿Quiénes formamos Cáritas Zaragoza?

 

86 Puntos de atención parroquiales

Coordinan, orientan y promueven la acción caritativa y social en las parroquias y unidades parroquiales (urbanas y rurales).

 

9.118 Personas participantes y acompañadas

Son las protagonistas de su propio desarrollo y eje de la acción de Cáritas.

 

922 Personas voluntarias

Son el pilar básico e insustituible de la acción de Cáritas.

 

115 Personas contratadas

Junto con las personas voluntarias, están llamadas a transformar la sociedad guiadas por el amor.

 

5..775 Personas socias

Con las que gracias a su generosidad podemos llevar a cabo nuestra acción.

¿Quiénes formamos Cáritas Zaragoza?

  • 86 puntos de atención parroquiales: Coordinan, orientan y promueven la acción caritativa y social en las parroquias y unidades parroquiales (urbanas y rurales).
  • 9.118 personas participantes y acompañadas: Son las protagonistas de su propio desarrollo y eje de la acción de Cáritas.
  • 922 personas voluntarias: Son el pilar básico e insustituible de la acción de Cáritas.
  • 115 personas contratadas: Junto con las personas voluntarias, están llamadas a transformar la sociedad guiadas por el amor.
  • 5.775 personas socias: Cuya generosidad hace posible llevar a cabo nuestra acción

Misión

Acoger y acompañar a las personas, familias, grupos y comunidades en situación de exclusión para que sean protagonistas de su desarrollo y puedan liderar su proyecto de vida. El ejercicio de la Caridad contempla tres dimensiones complementarias entre sí: la Caridad curativa o asistencial, la preventiva y promocional y la de denuncia profética. 

Misión

Ser testimonio del amor de Dios y de la fraternidad de la comunidad cristiana con todas las personas, en especial con las más empobrecidas y excluidas, optando por una sociedad más solidaria, justa y participativa. Desde el compromiso para:

  • Acoger y acompañar a las personas y familias en situaciones de vulnerabilidad dando respuesta a sus necesidades básicas y urgentes, así como fomentar la promoción e inclusión en la sociedad. 
  • Estar al servicio de la comunidad a través de la animación, acompañamiento de los equipos y trabajando en red con otros grupos y entidades.
  • Denunciar las causas de pobreza y exclusión y la promoción de los derechos humanos.
  • Fomentar el desarrollo de las personas que forman parte de Cáritas bajo un talante humano y cristiano de unión favoreciendo así la participación de todos los agentes.
  • Ser referentes de solidaridad utilizando la humildad y la sencillez evangélica que le caracteriza.
  • Apostar por el trabajo decente y el acceso al empleo y ocupación.
Valores
  • Caridad/Servicio: nuestro amor al prójimo es el fundamento del servicio. Nos caracteriza el hecho de estar  al servicio de los necesitados y no a ser servidos. Y en Cáritas, este servicio comienza entre nosotros mismos. El primer y más importante servicio al necesitado es que se sienta escuchado y acompañado.
  • Centralidad de la persona: la persona es el centro de nuestra acción. Defendemos su dignidad, reconocemos sus capacidades, impulsamos sus potencialidades y promovemos su integración y desarrollo.
  • Compasión/Solidaridad: nuestra vocación se caracteriza por entender la solidaridad desde la perspectiva de los que sufren, padeciendo-con y con-padeciéndonos, sintiendo como propio el sufrimiento de todos los hermanos.
  • Justicia: Trabajamos por la justicia y la transformación de las estructuras injustas como exigencia del reconocimiento de la dignidad de la persona y de sus derechos.
  • Colaboración: Somos una organización abierta al trabajo en red con otras entidades y organismos oficiales, De esta manera sumamos esfuerzos, siendo más eficaces  y eficientes en nuestra acción social sin renunciar a  la esencia y los valores de Cáritas.
  • Espíritu de mejora/Trabajo en equipo: para llevar a cabo toda nuestra acción es necesaria una actitud permanente de mejora y una implicación de todos y de cada uno de  nuestros agentes,  potenciando el trabajo  en el equipo. 
  • Transparencia: Compartimos una cultura institucional basada en la ética y en la apertura de la información hacia todos los interesados en nuestra labor.
  • Gestión ética, eficiente y austera de los recursos: Nuestra  gestión  debe  garantizar  la  sostenibilidad  de  la  organización  para  poder  cumplir  con  la  misión  encada momento. Ello supone una adaptación constante a la realidad en equilibrio con los medios disponibles.
Visión

Ser testimonio del amor de Dios y de la fraternidad de la comunidad cristiana con todas las personas, en especial con las más empobrecidas y excluidas, optando por una sociedad más solidaria, justa y participativa. Desde el compromiso para:

  • Que la acción de Cáritas sea significativa en el desarrollo humano integral de los últimos y en la promoción de una sociedad inclusiva.
  • Estar al servicio de la comunidad a través de la animación, acompañamiento  de los  equipos y trabajando en red con otros grupos y entidades 
  • Denunciar las causas de pobreza y exclusión y la promoción de los derechos humanos.
  • Fomentar el desarrollo de las personas que forman parte de Cáritas bajo un talante humano y cristiano de unión favoreciendo así la participación de todos los agentes.
  • Ser referentes de solidaridad utilizando la humildad y la sencillez evangélica que le caracteriza.
  • Apostar por el trabajo decente y el acceso al empleo y ocupación.

Valores

Caridad/Servicio

 Nuestro amor al prójimo es el fundamento del servicio. Nos caracteriza el hecho de estar al servicio de los necesitados y no a ser servidos. El primer y más importante servicio al necesitado es que se sienta escuchado y acompañado.

Centralidad de la persona

La persona es el centro de nuestra acción. Defendemos su dignidad, reconocemos sus capacidades, impulsamos sus potencialidades y promovemos su integración y desarrollo.

Compasión/Solidaridad

Nuestra vocación se caracteriza por entender la solidaridad desde la perspectiva de los que sufren, padeciendo-con y con-padeciéndonos, sintiendo como propio el sufrimiento de todos los hermanos.

Justicia

Trabajamos por la justicia y la transformación de las estructuras injustas como exigencia del reconocimiento de la dignidad de la persona y de sus derechos.

Colaboración

Somos una organización abierta al trabajo en red con otras entidades y organismos oficiales. De esta manera sumamos esfuerzos, siendo más eficaces  y eficientes en nuestra acción social sin renunciar a la esencia personal y los valores de Cáritas.

Espíritu de mejora/Trabajo en equipo

Para llevar a cabo toda nuestra acción es necesaria una actitud permanente de mejora y una implicación de todos y de cada uno de nuestros agentes, potenciando el trabajo en equipo.

 

Transparencia

Compartimos una cultura institucional basada en la ética y en la apertura de la información hacia todos los interesados en nuestra labor.

 

Gestión ética, eficiente y austera de los recursos

Nuestra gestión debe garantizar la sostenibilidad de la organización para poder cumplir con la misión en cada momento. Ello supone una adaptación constante a la realidad en equilibrio con los medios disponibles.

Visión

Ser testimonio del amor de Dios y de la fraternidad de la comunidad cristiana con todas las personas, en especial con las más vulnerables y excluidas, optando por una sociedad más solidaria, justa y participativa. Desde el compromiso para:

 

Acoger, estar al lado y acompañar a las personas que lo necesitan siendo testigos del evangelio y portadores de esperanza ante el sufrimiento y necesidades humanas.

 

Cáritas pretende llevar a cabo su acción, a través de la animación y acompañamiento a los equipos parroquiales, grupos y comunidades cristianas, trabajando en red y colaborando con otros grupos y entidades.

 

 

 

Denunciando las causas que generan pobreza y exclusión y promoviendo la defensa de los derechos humanos.

Fomentar el desarrollo de las personas que forman parte de Cáritas bajo un talante humano y cristiano de unión favoreciendo así la participación de todos los agentes.

Desde el año 1964, el equipo humano de Cáritas trabaja al servicio de todos. Con humildad y sencillez evangélica, Cáritas, quiere caminar de la mano de otras instituciones, en favor de la solidaridad y la justicia social.

Cáritas entiende que uno de los objetivos prioritarios de mejora social es la mejora de la empleabilidad y el acceso al empleo.

Nuestro modelo confederal de Acción social

Trabajar desde las capacidades y las potencialidades acompañando procesos.

Nuestro modelo de acción opta por un método centrado en el acompañamiento a los procesos de crecimiento de las personas y de las comunidades, lo cual centra la atención en los «caminos» más que en las «metas».

Realizar acciones significativas.

Nuestras acciones tienen que surgir de motivaciones claras y estar impregnadas de valores alternativos que permitan traslucir su significado: la construcción de una sociedad inspirada en los valores evangélicos. Todas ellas deben ser «significativas», no se pueden agotar en sí mismas, sino que van más allá de sus pretensiones instrumentales dejando traslucir procesos de personalización, humanización y liberación.

Cauce de la acción de la comunidad eclesial.

Cuando Cáritas actúa no es ella quien lo hace, sino la Iglesia en su conjunto. Nuestro modelo opta porque nuestra acción sea cauce para el desarrollo del compromiso de toda la Iglesia con los pobres.

Acción integral.

Nuestro modelo de acción opta por una acción integral, consciente de que cuando actúa sobre una parte está afectando tanto al conjunto de la persona como de las comunidades, de las sociedades y de sus estructuras. Así, la acción social de Cáritas opta por la transformación de manera integral abarcando todas las dimensiones, acompañando personas, animando comunidades y haciendo anuncio y denuncia profética.

Trabajar desde las capacidades y las potencialidades acompañando procesos.

Nuestro modelo de acción opta por un método centrado en el acompañamiento a los procesos de crecimiento de las personas y de las comunidades, lo cual centra la atención en los «caminos» más que en las «metas».

Realizar acciones significativas.

Nuestras acciones tienen que surgir de motivaciones claras y estar impregnadas de valores alternativos que permitan traslucir su significado: la construcción de una sociedad inspirada en los valores evangélicos. Todas ellas deben ser «significativas», no se pueden agotar en sí mismas, sino que van más allá de sus pretensiones instrumentales dejando traslucir procesos de personalización, humanización y liberación.

Ser cauce de la acción de la comunidad eclesial.

Cuando Cáritas actúa no es ella quien lo hace, sino la Iglesia en su conjunto. Nuestro modelo opta porque nuestra acción sea cauce para el desarrollo del compromiso de toda la Iglesia con los pobres.

Acción integral.
 

Nuestro modelo de acción opta por una acción integral, consciente de que cuando actúa sobre una parte está afectando tanto al conjunto de la persona como de las comunidades, de las sociedades y de sus estructuras. Así, la acción social de Cáritas opta por la transformación de manera integral abarcando todas las dimensiones, acompañando personas, animando comunidades y haciendo anuncio y denuncia profética.

¿Cuál es nuestra estructura?

Arzobispo

D. Carlos Manuel Escribano Subías

El arzobispo de la archidiócesis de Zaragoza ejerce la dirección por orden jerárquico de la institución, velando por el cumplimiento de los fines propios de Cáritas diocesana y realizando los nombramientos oportunos conforme a sus estatutos. Podrá presidir cualquiera de sus órganos colegiados.

Consejo Diocesano

El Consejo Diocesano es el órgano de Cáritas Diocesana de Zaragoza que concreta las decisiones y líneas de la asamblea, aprueba el cierre de cuentas y el presupuesto anual de la entidad así como otras decisiones necesarias para el desarrollo de la institución. Sus miembros voluntarios son designados por el arzobispo, por el director y a propuesta de las Cáritas parroquiales y/o proyectos y servicios de la entidad. Se convoca desde dirección y se reúne cada dos meses.

Miembros del Consejo General

Retribución Altos Cargos

Comisión Permanente

La Comisión Permanente de Cáritas Diocesana actúa como órgano ejecutivo del Consejo Diocesano. Toma las decisiones del desarrollo de la acción de Cáritas en la diócesis y establece criterios de funcionamiento interno, administra el patrimonio y ejecuta el presupuesto. Se reúne mensualmente.

Miembros de la Comisión Permanente

Retribución Altos Cargos

Director

Carlos Gómez Bahillo

El delegado episcopal representa al arzobispo en el Consejo Diocesano y la Comisión Permanente. Ejerce de director de la entidad a efectos legales. Es propuesto por el Consejo Diocesano y designado por el arzobispo para un mandato de cuatro años, prorrogables. Convoca y dirige las reuniones de los órganos colegiados y ejecuta las tareas asignadas por el obispo velando por el cumplimiento de los acuerdos tomados en los órganos colegiados.

 Consiliario

José Luis Juste

Es designado por el arzobispo de la diócesis y es el encargado de velar para que cada acción de Cáritas sea plenamente acorde con el Magisterio de la Iglesia y para que la política de la institución sea coherente con las orientaciones del arzobispo, al igual que el delegado episcopal. Como sacerdote atiende a las personas de la institución desde la tarea pastoral y cuida de las oraciones y celebraciones litúrgicas de Cáritas.

 Secretaria general

África Navarro Royo

La secretaria general de Cáritas Diocesana gestiona ejecuta, coordina y supervisa los distintos departamentos y servicios de la entidad según las directrices que marque la dirección. Además, actúa como secretaria del Consejo Diocesano y de la Comisión Permanente.

Organigrama

Conoce nuestro organigrama completo

Un poco de historia

La ayuda social americana 

El origen de Cáritas se sitúa en el Secretariado Diocesano de Caridad, vinculado a la Acción Católica, que se crea en Zaragoza en 1940. En estos comienzos se trata de una acción caritativa-benéfica con la que se intenta dar una respuesta a las miserias de la posguerra: hambre, mendicidad, chabolismo, paro… Sus principales acciones se centran en la ayuda a los niños y ancianos abandonados, a los pobres sin hogar, en el reparto de medicinas y en el acogimiento de niños austriacos víctimas de la segunda guerra mundial.

En 1941 se puso en marcha la primera campaña de Navidad para captación de fondos y sensibilización de la sociedad.

Ya en los años 50 se puso en marcha la Ayuda Social Americana consistente en el reparto de leche en polvo, carne y pescado enlatado, ropas y medicinas a los colectivos más vulnerables. A partir de entonces Cáritas Zaragoza sufrió un fuerte impulso como institución caritativa  y puso en marcha planes de ayuda a los suburbios de la ciudad.

Constitución de Cáritas Diocesana de Zaragoza

Los años 60 fueron años muy duros donde Cáritas estuvo presente en los “suburbios” de Zaragoza junto a las personas que abandonaban el campo y llegaban a la ciudad. En 1962 se creó una amplia red de guarderías infantiles, dando así atención a la infancia marginada.

De la limosna se pasa a la caridad asistencial organizada y de ahí a la acción social como promoción social comunitaria. Este es el ideal que rige ya la acción de Cáritas Zaragoza.

En la década de los 70 Cáritas Zaragoza crea el fondo interparroquial para la comunicación cristiana de bienes. En este mismo periodo se centra en la promoción social a la que más tarde se unirá el objetivo de la denuncia social y profética.

A partir de este momento, se comenzó un importante trabajo con los transeúntes, problema de gran incidencia social en ese momento.

En 1971 se creó el Servicio de Aire Libre (SAL) que cuyo fin era la impartición de cursos relacionados con este tema.

En 1976, ante la preocupante situación de los ancianos, se puso en marcha el servicio de ayuda a domicilio: comida, limpieza, aseo y compañía. Ya en 1977 se abre la primera residencia para ancianos enfermos crónicos sin recursos.

En el año 1979 se lanzaron las primeras campañas de Navidad para la erradicación del chabolismo en la ciudad.

Nuevos proyectos en época de crisis

En esta década se trató de llevar la acción de Cáritas hacia la sensibilización, la promoción social y el protagonismo y participación de los diferentes colectivos atendidos, con el objetivo de buscar las raíces estructurales de la pobreza para poder erradicarla.

Se crearon las aulas de la Tercera Edad, germen de lo que más tarde sería la Universidad de la Experiencia. Se creó Acción Solidaria contra el Paro, y se pusieron en marcha los primeros talleres ocupacionales en Zaragoza. También se desarrollaron proyectos innovadores como la Granja de Reinserción para Transeúntes (1984); se crearon el Departamento de Infancia para la defensa de la infancia marginada y las Colonias Urbanas (1989) para menores en situación de exclusión social. En 1989 se organizó el I Simposio Internacional sobre la Pobreza en Aragón.

A finales de esta década, se apostó decididamente por las Cáritas parroquiales como animadoras de la comunidad y de su entorno, trabajando en red y teniendo un efecto multiplicador del mensaje de transformación social y de solidaridad de Cáritas y, por lo tanto, de la propia Iglesia.

Nuevas formas de exclusión

A principios de esta década el colectivo que requirió de mayor atención fueron los inmigrantes sin papeles que llegaban masivamente y vivían en condiciones indignas trabajándose desde la institución su regularización.

En 1992 se inauguró la nueva Residencia para asistidos “Santa Teresa” sita en la Bozada. Las mujeres que ejercían la prostitución serán acogidas y acompañadas en el Centro de Acogida Fogaral, al tiempo que ante la feminización de la pobreza se promovieron talleres de formación para la mujer en la zona de Delicias (1997), en el Centro Fogaral (1991) y en la parroquia de San Pablo (1996).

Se estructura el Centro de Día San Carlos como proyecto de CDZ cuyo fin es la atención de personas que sufren enfermedad mental grave y que eran atendidas anteriormente en la obra diocesana denominada Faro.

La biblioteca/centro de documentación adquirió un gran impulso dentro del quehacer de Cáritas y hubo una gran apuesta institucional por la formación de los voluntarios.

En el año 1995 se publicó la investigación “Las condiciones de vida de la población pobre en Aragón”, dentro del V Informe FOESSA.

También en esta década se abrió al público la tienda de comercio solidario La Artesa; y se puso en marcha el proyecto de Atención Individualizada de Cárcel.

Seguimos trabajando al lado de los más vulnerables

A partir del siglo XXI, el trabajo se centró en la detección y respuesta a las nuevas pobrezas publicándose estudios sobre la situación en nuestra diócesis de: mujer, ancianos e infravivienda. Así mismo, se asentó definitivamente el término “exclusión social” como concepto más amplio que el de pobreza, motivado por el carácter multidimensional de los factores por los que personas, grupos o territorios, se vieron excluidos de la participación en los intercambios, prácticas y derechos sociales que constituyen una plena inclusión social.

En este periodo se creó el proyecto de Cooperación Internacional, impulsando y apoyando proyectos de desarrollo en Bolivia y Palestina y, promoviendo la sensibilización desde la tienda La Artesa con productos de comercio justo.

En 2008 y con motivo de la Expo Internacional, Cáritas produjo el largometraje “Vivir sin agua”, que relata las situaciones de pobreza y exclusión provoca la falta de acceso al agua en Zaragoza.

Implicados y comprometidos

A día de hoy se mantienen muchos de los proyectos y servicios que se crearon en etapas anteriores. Se siguen potenciando los equipos de las Cáritas parroquiales, animadoras de la comunidad y se trabaja en el desarrollo de proyectos de acción social especializados: familia, cárcel, sin hogar, vivienda, movilidad humana, etc. Además se sigue promoviendo la incidencia pública y la denuncia social y profética ante las realidades que conoce y trabaja.

Así mismo se ha avanzando en otros sentidos, creando la Fundación por la Inclusión Social para el empleo (2013), que incluye la empresa de inserción A todo Trapo, y la tienda de reciclaje y consumo responsable Latido Verde (ahora Moda re-), para la empleabilidad de personas en situación o riesgo de exclusión social.